La Corona de la Parroquia

La Corona de la Parroquia

El símbolo más reconocido de Puerto Vallarta no es obra de un arquitecto famoso, sino el resultado de artesanos jaliscienses que interpretaron un diseño con las herramientas y materiales a su alcance.

El Diseño Original (1963–1965)

La corona fue diseñada por el escultor José Esteban Ramírez Guareño, el mismo artista que creó el extraordinario Viacrucis del templo modelado al yeso directo entre 1952 y 1955. Para la corona, el proceso involucró a varios maestros artesanos:

  • Emilio Campos, marmolista, modeló en tierra las diferentes secciones de la corona en su taller.
  • Lino Mercado, maestro albañil, dirigió el armado de las secciones en su emplazamiento definitivo, en lo alto de la torre.
  • Esteban Avalos forjó la cruz, la esfera y todos los anclajes de hierro de la corona y de los ángeles que la sostienen. También elaboró la herrería de las ventanas y del barandal interior del templo.

Cuando el Arte se Desvía del Plano

Estos artesanos interpretaron el proyecto según los elementos a su alcance, con resultados fascinantes. El maestro Ramírez había diseñado ángeles que sostendrían la corona volando, con las alas extendidas. Pero los artesanos los pusieron de pie, continuando la función estructural de las columnas del campanario.

Otra diferencia con el diseño original: los ángeles visten quitón jónico con mangas largas, ya que se copiaron de las estatuas que entonces flanqueaban el altar mayor, no del boceto del maestro Ramírez. Esas estatuas originales —un ángel ofreciendo una corona y otro un cetro a la Virgen— se conservan hoy en la Capilla de la Virgen del Carmen.

El Terremoto y el Regreso (1995–2009)

En 1981 se realizó la primera restauración de la corona por daños del clima tropical. Pero el 9 de octubre de 1995, un terremoto de magnitud 8 con epicentro en Colima dañó severamente la escultura original. Se instaló una réplica temporal de fibra de vidrio como solución provisional.

Durante catorce años, el ícono más fotografiado de Vallarta portó una corona de imitación. No fue sino hasta octubre de 2009 que el reconocido artista jalisciense Carlos Terrés esculpió la corona actual: una estructura monumental de roca cementada con simbología religiosa incrustada, resistente y majestuosa.

La corona actual tiene cinco gajos, sostenidos por ángeles tenantes con las alas abiertas, que dan mucho aire al campanario y agilizan su perfil. Culmina todo el conjunto una cruz latina de forja y vidrio, asentada en una esfera de los mismos materiales.


Para conocer más detalles, fotos exclusivas y la historia completa de esta escultura, visita el archivo histórico en puertovallarta.net.

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